Residencias seleccionadas

Residencias cuyos procesos se muestran en Imaginarios locales en proceso

El lugar del otro. Colectivo Desbordes. Codpa y Guañacagua. Región de Arica y Parinacota. 2016

En este proyecto, el lenguaje de la danza contemporánea y sus posibilidades simbólicas, funcionaron como el medio y soporte que permitió manifestar las necesidades de pertenencia e inclusión de un grupo de niñas que viven en un internado lejos de la ciudad.

Los ejercicios de reconocimiento del cuerpo como soporte social pudieron manifestar la intimidad de sus vidas, sus deseos y percepciones cercanas, generando una fuerte inquietud entre quienes fueron interpelados por dichos movimientos, siendo la instancia de aprendizaje colectivo lo más relevante de este discurso manifiesto.

Paralelamente a este proceso, los niños de la Escuela rural del pueblo colindante, quienes han nacido y crecido en la comunidad, registraron elementos de la vida cotidiana e íntima de cada uno de ellos, poniendo en escena sus imaginarios individuales, en contraposición a lo que ocurre en el internado.

Dos formas complementarias de abordar las fricciones juveniles de un territorio, en una lectura conjunta que nos revive la otredad. Contradicciones de quienes seguirán construyendo el cotidiano del lugar, pueden ser reflexionadas como la crisis de las sociedades hacia aquel que no es parte de una comunidad, y como en un rizoma, el rechazo y aceptación del otro, va ocurriendo significativamente en lugares que aparentan ser espacios de muy buena convivencia social.


Carnaval de Camiña. Colectivo MICH. Camiña. Región de Tarapacá. 2015

Pensar en Carnaval en una localidad donde su estructura social y cultural tiene como eje la celebración de carnavales y fiestas religiosas, podría parecer redundante; sin embargo, nunca nos detuvimos en que niños y niñas no tienen un espacio específico para manifestar su propio carnaval.

Con el dibujo como herramienta fundamental de trabajo, el colectivo levanta objetos en tres dimensiones, provenientes de los dibujos de niñas y niños, con quienes además los fabrican y diseñan, para armar una suerte de cargamento visual completamente distinto al habitual.

Máscaras y capas de colores serán las que estarán expuestas en una fiesta agrícola destinada tradicionalmente a los adultos, e intervendrán espontáneamente dicho espacio con las visiones de lo que niños y niñas de la localidad consideran una festividad. Esto funcionó como un gesto de inclusión impuesta por lo diverso dentro de la celebración.

Resaltar la imaginación de cada niño y niña que participó fue fundamental para evidenciar el adultocentrismo que suelen tener estos espacios sociales, y la importancia de la participación infantil en los mismos,  que es donde se encuentran las nociones de presente y futuro, y donde se pueden comprender las distintas combinaciones culturales en un presente ecléctico y diverso.


Acción monumenta. Colectivo MICH. Matilla. Región de Tarapacá. 2016

Esta residencia tuvo la capacidad de hacer visible el imaginario abstracto  de quienes habitan en la localidad de Matilla y las representaciones que se hacen  sobre su entorno.

Mediante dibujos libres que varios agentes de la comunidad, pero principalmente niños y niñas,  realizaron y que luego fueron traducidos a banderas por el colectivo para la construcción del monumento final, pudimos observar esa base imaginaria de niñas, niños, jóvenes y algunos adultos, que nos dispone a pensar en esas formas individuales e invisibles sobre los deseos de una comunidad específica, y cómo esta invisibilidad es ocasionada por una producción de imágenes que se supeditan a recursos culturales hegemónicos, con utilidades exclusivamente económicas y turísticas, lo que no permite ver lo importante de la capacidad y reproducción simbólica que los habitantes tienen en su arraigo profundo, aquello que realmente consideran su espacio común.

Colores, líneas y formas hacen referencia a un oasis en un paisaje árido, donde la noche y el día provocan conjugaciones y visiones cotidianas únicas.


Poesía en altura: memoria y acciones en Ollagüe. Cristian Inostroza. Ollagüe. Región de Antofagasta. 2016

Una comunidad fronteriza es ante todo un territorio complejo, donde la realidad cultural está determinada por la condición de geografía y nacionalidad. Sin embargo, la idea de lo cultural que tiene cada pueblo al otro lado de la frontera, es una sobreexposición de la hermandad inevitable que existe.

El artista indaga en la cosmovisión de los habitantes del lugar, y  pone en escena una serie de acciones significativas y reflexivas, construidas a partir de todo el relato que niños, niñas y adultos del lugar, fueron dando a lo largo de esa confianza adquirida, lo cual constituyó un trabajo político en cuanto hizo posible que un lugar observara su condición, reflexionara sobre las fronteras imaginarias, y pusiera en acción una serie de deseos que interpretan el arraigo casi imperceptible que sienten por su tierra, por su cultura andina transversal a las divisiones territoriales, y por las historias que ellos mismos quieren determinar.


Imaginario Chañaral. Paula Urizar. Chañaral. Región de Atacama. 2015

Este proyecto tuvo que enfrentarse a una realidad natural que hace muy poco se había vivido en el lugar, un gran aluvión que afectó a gran parte de la población y que generó un efecto traumático que cobró vidas y recuerdos.

Si bien la artista tuvo la intención de abordar este evento de manera directa, fueron las personas que habitan el lugar las que no pudieron, lo que permitió mirar desde otro lugar el espacio y flexibilizar la propuesta inicial.

Imaginarios sobre el territorio, su condición geográfica, su memoria y relato permanente y a lo largo del tiempo, fue lo que la artista indagó y registró junto a ellos, mediante estrategias diversas de identificación de imágenes, escuchas de relatos y construcciones sonoras, generando un  reencuentro entre la comunidad y el cariño maltratado por su geografía, por la historia vinculada a la misma, aportando a subsanar de manera simbólica aquello que quiere ser olvidado y jamás revivido.


Tongoy teatral: un mar de historias. Ana López Montaner. Tongoy. Región de Coquimbo. 2016

A menudo, en estas apuestas metodológicas, la práctica artística del teatro resulta difícil de existir más como medio que como fin. La pregunta es cómo utilizar sus herramientas y posibilidades narrativas; es decir, qué elementos de esta práctica pueden cumplir con las condiciones simbólicas y rigurosas necesarias en las que no se requiera un aprendizaje formal de la práctica para determinar una puesta en escena tradicional.

La dramaturga Ana López logra, mediante la construcción de texto dramático, la colaboración y disposición de agentes claves de la comunidad, ejercicio supeditado al lenguaje, formal y escritural, que va vinculando historias, anécdotas, mitos y relatos, construyendo así una dramaturgia comunitaria que hace sentido a quienes participan de la misma, donde las decisiones del devenir de los textos las van tomando de manera colectiva quienes participan.


Historias teatrales de Lumaco. Ana López Montaner. Capitán Pastene y Lumaco. Región de La Araucanía. 2015

Desde la construcción de un texto dramático colectivo, las mujeres que trabajaron en esta residencia, fueron navegando por historias individuales y relatos locales, acerca de la triculturalidad que identifica el territorio. Esta realidad tripartita contiene una serie de pliegues y subjetividades que van tramando una historia hoy silenciada.

Las mujeres, al ir tomando consciencia del relato construido,  decidieron realizar una lectura dramática, abordando así las complejidades culturales y sociales implicadas en este proceso, lo que permitió reencontrarse y reconocer la historia que las constituye como agentes activas y transformadoras de la comunidad compartida.


Fanzines a través del río. Natalia Matzner. Rinconada de Manantiales y Lo Moscoso. Región del Libertador Bernardo O´Higgins. 2015

La idea de autoedición es una de las nociones principales que se activa mediante la técnica de elaboración de fanzines. Generar tu propia publicación permitirá una determinación autónoma sobre los contenidos que tienes y quieres entregar. En este proyecto en particular, existen dos comunidades separadas por un río que pertenecen a un mismo territorio.

Los fanzines, elaborados por niños, niñas, jóvenes y adultos partícipes de ambas comunidades, funcionaron como epístolas que, siendo traspasados entre una comunidad y otra, permitieron un conocimiento colectivo sobre las prácticas diversas, y a la vez similares, que ambas localidades tienen; intercambio efectivo de saberes y formas de entender lo propio, además de conectar simbólicamente a dos lugares aparentemente desvinculados, pero gráfica y conceptualmente muy relacionados entre sí, casi como un mismo origen.


Fanzinoteca espigadoras campamento Manuel Bustos. Natalia Matzner. Manuel Bustos, Viña del Mar. Región de Valparaíso. 2016

El campamento Manuel Bustos está detrás de la ciudad de Viña del Mar. Toma de terreno que como tal contiene una serie de configuraciones y dinámicas que lo hacen ser un territorio apetecido por los elocuentes discursos políticos, pero invisibilizado por la ciudad.

Territorio estigmatizado y vulnerado, donde la artista y su equipo tuvieron que trabajar de manera paciente hacia la confianza, vinculándose con agrupaciones que trabajan en el sector, para ir integrándose desde lugares que les permitiesen establecer nexos de colaboración.

Lo instituyente del lugar, aquello que es oculto tras la idea de ocupación, el recorrido y reconocimiento de la flora del terreno, los testimonios históricos y contemporáneos que distintos actores claves fueron entregando, generaron todo un universo de contenidos que fueron estructurando el fanzine producto final del proyecto, el que, cubierto por un mapa desplegable, nos obliga a observar detenidamente el lugar, un espacio geográfico que existe, que se repiensa y se construye día a día, a pesar del resto del mundo.


Poéticas de Bajos de Mena. Recolección y exhibición de prácticas constructivas. Colectivo TUP. Bajos de Mena, Puente Alto. Región Metropolitana. 2016

Este proyecto trabajó sobre varios mitos existentes en el barrio en el que se realizó. Una interesante estrategia que mediante la visibilización de los métodos constructivos hechizos que las personas desarrollan como inventiva para múltiples usos y beneficios -desde la exhibición y oferta de productos hasta dispositivos contenedores de algún elemento en particular-, realizaron un extenso trabajo de terreno e investigación, a modo de pesquisa, donde se fueron involucrando con distintos personajes, apareciendo relatos que se entregan como antecedentes para la elaboración del proceso: la muerte de Hans Pozo, sus retazos corporales encontrados por los habitantes del lugar, y la visita del Papa Juan Pablo II varios años antes, en plena dictadura.

Las pistas fueron dando con la clave del producto, una mano, fragmento corporal único, que hace referencia a la escultura que hay del Papa en el lugar, en una posición que simboliza una pistola, escultura fabricada por uno de los hechizeros del barrio.

La mano, que daba vueltas en un carro de algodón, como metáfora del Papa Móvil, circuló por distintos lugares del barrio, generando la expectación y la pregunta sobre estos mitos locales que son parte del imaginario colectivo. Un resultado que no es otra cosa que relatos individuales superpuestos, que revelan narrativas espontáneas y analógicas al sentido de sobrevivencia de los habitantes del lugar.


El rescate del archivo fotográfico de la comunidad de Teodoro Schmidt. Colectivo Caja de Cartón. Teodoro Schimdt. Región de La Araucanía. 2015

La importancia de la fotografía para la construcción de una memoria biográfica, pareciera ser fundamental en los lugares donde siempre se han instalado los deseos de modernidad y progreso. Teodoro Schmidt antes de tener el nombre de quien fundara su ferrocarril, fue Huilio, no un proyecto de ciudad si no un territorio netamente rural. Esto es lo que el colectivo fue descubriendo mediante la recopilación de fotografías íntimas, en distintos hogares, con distintos relatos, tras el recorrido etnográfico que fueron realizando para construir una publicación que se proyectara como un primer archivo del lugar.

Junto a esto, mitos y leyendas fueron representadas mediante puestas en escenas fotográficas elaboradas con niños y niñas de la Escuela, señalando así  la punta de lanza de una memoria futura, registrada y que debe ser permeada por la actualidad y los procesos de activación que requieren.

Huilio es cada fotografía, cada historia detrás de ellas, y cada elemento que fue apareciendo espontáneamente tras el diálogo de reconocimiento con la comunidad.


Manual de saberes. Tradiciones populares enlazadas a su entorno natural. Colectivo Caja de Cartón. Rinconada de Parral. Región del Libertador Bernardo O´Higgins. 2016

Todos los martes las señoras adultas mayores de Rinconada de Parral, se reúnen para conversar, compartir, y por sobre todo organizar el paseo anual de fin de año. Fue en esa rutina donde la artista se involucra con la historia y el cotidiano de cada una de ellas, para armar en conjunto un mapa de los saberes y oficios que tienen. Pero ese cotidiano comenzó a develar otros elementos profundos y sociales entre estas mujeres, pioneras en su género de su propio pueblo.

El ser mujer en el campo, el sacrificio, los dolores y las historias que se quieren olvidar, comienzan a aflorar abriendo un camino posible al proyecto que permitió su flexibilidad, donde la sabiduría no estuvo supeditada solo a esos saberes que se querían encontrar, si no al cómo se adquirieron, cuáles fueron los roles impuestos y cuál es la memoria e identidad que con ello se revela.

Raíz, la publicación que reúne relatos e instancias vividas con estas mujeres, da cuenta de su nombre, una matria de la que todo emerge, una historia que se desliza por el paso del tiempo y la insistencia de lo común como puesta en valor de lo que subyace a todo pueblo.


Creación audiovisual miradas intangibles. Colectivo Aula Factoría Patagonia. Llancanao. Región del Maule. 2015

Las escuelas rurales funcionan como espacios sociales únicos de reunión en  muchas localidades de Chile. En este caso, el medio audiovisual funcionó como dispositivo de miradas locales, y como elemento indagador de realidades diversas, que ocurren en un espacio rural a muy pocos kilómetros de la ciudad.

Lo intangible está dado por aquel retrato que surge, espontáneo, de cada niño y niña que fue parte del proceso, sobre todo, aquel afecto irreductible que cada uno de ellos tiene respecto a su lugar de origen.

El amor por no dejar su tierra, la historia individual y colectiva, se exhibe en un registro de identidades que construyen la realidad cultural hoy en cada una de esas pequeñas localidades que dan forma a la territorialidad.


Relatos desde Canto del Agua. Colectivo Aula Factoría Patagonia. Canto del Agua. Región de Atacama, 2016

Recetas de cocina y confección de videos con niños y niñas son los relatos que se fueron elaborando en Canto del Agua, a partir de un ejercicio de reconocimiento mutuo, de instalación permanente y de prácticas generativas de dichos espacios.

El colectivo tiene la capacidad de sumergirse como uno más dentro de las localidades, en las diversas historias de sus habitantes, activando la esencia del lugar mediante técnicas que se amplían más allá de lo audiovisual. Esto permite transmutar la idea de imagen hacia otros soportes que posibilitan el autoconocimiento de la comunidad.


El camino de las plantas. Centro Cultural Teatro Container. Chigüinto. Región de Atacama, 2015

La complejidad de habitar un lugar afectado profundamente en su ecosistema sin poder colaborar directamente en la mejora de su condición, pareciera hacer imposible e, incluso, absurda la idea de generar prácticas colaborativas desde el arte con su comunidad. Pero es la capacidad de reproducir códigos implícitos lo que podrá sobrellevar la reflexión sobre la importancia de estos procesos.

La noción de territorio también enmarca las subjetividades posibles del mismo, y su condición de memoria es el único retazo posible a considerar. Si bien la práctica artística de Teatro Container tienen su raíz en las artes escénicas, la capacidad de trasladar dicha práctica hacia nociones más amplias, que se permiten una porosidad y por tanto una serie de posibilidades y desafíos, es lo que logra traspasar su condición original para involucrar lógicas diversas en su quehacer productivo de símbolos.

El camino de las plantas es la metáfora de la recuperación de las plantas endémicas del lugar, y su agrupación en un invernadero colectivo, el establecimiento de su deseo de permanencia. Es a través de este gesto que, sin tener que abrir un panfleto, se pone en evidencia la exigencia de la ecología del paisaje, es decir, todo aquello que hemos perdido por estar donde estamos, y que la naturaleza afectada ha decidido llevar.

Es a través de esta recuperación colectiva y el festejo de la misma, que se gestará una práctica reivindicativa, donde vecinos que han sido afectados en sus relaciones humanas y sociales por la intervención de grandes industrias, podrán comunicarse a través de la memoria del paisaje y su necesidad de existir, de recordar y devolverle a la tierra lo que le es propia.


La fiesta de las memorias. Centro Cultural Teatro Container. Talcamávida. Región de Biobío, 2016

Un museo pareciera siempre llevarnos al espacio en el que se instalan objetos estáticos y asépticos que son revisitados, en un acto de suspensión en el tiempo de aquello que conocemos como historia oficial. En este proyecto, Teatro Container propone la idea de trasladar el concepto de museo hacia un espacio de memoria comunitaria, diverso, dinámico y significativo.

Asociados con el colectivo Museo temporal, generarán espacios de confianza e intimidad con agentes locales de la comunidad, para lograr encontrar en estos diálogos la condición objetual y material con que grafican su memoria, objetos que guardan lo más frágil y preciado de sus historias.

El propósito fue construir con estos objetos dispuestos por la comunidad, un lugar permanente de memoria colectiva que fuera capaz de contener estos símbolos trascendentales. Es así como la construcción de este espacio, se transformará en un museo comunitario, en el recordatorio de aquello que son, lo que se desea conservar y lo que se seguirá dinamizando. Un container que alberga esta serie de recuerdos, pasados y presentes, distribuidos y estructurados por la misma comunidad, es lo que les permite  hoy decidir sobre el destino de los mismos en el transcurrir del tiempo.


Cartografía audiovisual participativa de Petorca. Fundación MAFI (mapa fílmico de un país). Petorca. Región de Valparaíso, 2015

Más de 20 años pasaron para que el agua volviera a pasar por el río de Petorca, y esto no solo significó una sequía. El recuerdo del agua era pregnante en el pueblo, como si la ausencia subrayara más aún su infinita presencia. Es este momento vital el que cruza la Residencia que miembros del colectivo MAFI realizaban en la localidad, y es ese efecto climático el que enmarcó la mayoría de los ejercicios que colectivamente fueron recopilando la esencia del lugar.

Desde un video clip del grupo de hip hop, hasta imágenes registradas por estudiantes en el río, van componiendo una serie de narraciones que dibujan una cartografía que, una vez situada en una plataforma web y en un gran evento de exhibición, permitirá a la comunidad mirarse mediante el espejo necesario para comprender qué y quiénes son.

Estos fragmentos aislados, revelan el éxtasis de volver la mirada hacia aquello que los constituye, la construcción diaria de un relato común y cotidiano.


Cartografía afectiva de Melipeuco Fundación MAFI (mapa fílmico de un país). Melipeuco. Región de La Araucanía, 2016

La cartografía opera como carta de navegación que, mediante hitos geográficos, va configurando una noción de recorrido que permite visibilizar planificadamente lo que se decidirá visitar.

Los hitos sociales y cartográficos que el proyecto irá recogiendo y construyendo con sus agentes locales, tejen un recorrido que contiene una producción de imágenes generadas como decisión local. Paisajes, turismo, juventud, pueblos originarios y otras diversidades, darán vida a un documental donde el registro no es solo un vaciado de información, sino una concatenación de ideas en que la comunidad define lo que son, lo que tienen, lo que recuerdan y lo que quieren enfocar hoy.


Persiguiendo las sombras. Norma Ramírez. Ustaritz. Región de Los Ríos, 2016

La importancia del ocio entendida como actividad esencial para repensarse creativamente, los espacios de tránsito como espacios de nomadía que anclan un punto de salida para retornar, la imaginación colectiva plasmada en su realización, la abundancia de saberes puestos a disposición del conjunto de acciones y todo lo que está en el intersticio de estas acciones, es lo que esta Residencia trabaja en la localidad de Ustaritz.

La escuela funciona como centro de operaciones para desplegar todas estas ideas de espacios y tiempos, que serán las sombras que la artista buscará para poder graficarlas en conjunto con la comunidad. Un paradero en el camino que está abandonado y un espacio construido colectivamente para ser un espacio de encuentro, serán los resultados tangibles de este proyecto. Lo que ocurre en las relaciones y formas colectivas para dar continuidad a los mismos, son los desafíos que la comunidad adquiere, para constituir su propia autonomía cultural.


Pescando incertezas. Viviana Silva. Isla Lemuy. Región de Los Lagos, 2016

La metáfora del tejido como noción de construcción colectiva, es posible debido a su método de unificación y entramado, que al gestarse como tal, opera como un todo posible bajo la lógica de una función recíproca. Es esta metáfora la que la artista utilizó en este proyecto, para conectar la sabiduría local de las mujeres de la isla, y tensionar la idea de patrimonio y memoria resignada exclusivamente al turismo.

Los usos de ciertos productos en el cotidiano y sobrevivencia del lugar, son reemplazados por los objetos de la modernidad, sin ser estos los problemas objetivos de estos traspasos simbólicos. El punto está en la idea de memoria como producto negociable, sin la detención necesaria en lo que hay detrás de todo aquel proceso.

La artista reunirá a las mujeres conocedoras del tejido de cestas para comprender la práctica y así, en conjunto con ellas, iniciar un aprendizaje colectivo más allá del ejercicio concreto, donde elaborar un monumento, significará un proceso de apertura al saber, al reconocimiento, y al gesto indicativo de aquello que pasa de ser un suvenir pintoresco, a un proceso de vida que ha significado habitar la tierra elegida.


Proyecto “Museo (itinerante) fantástico de Gala. Sofía Dannemann. Puerto Gala. Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, 2016

¿Qué es Gala? Fue la pregunta que apareció latente en la llegada de la artista al lugar de residencia. Una pregunta que abre un proceso de trabajo que irá tendiendo respuestas amplias y diversas, sin forma de pregunta, pero si como revelación.

Probablemente, Gala es todo ese cotidiano ocurrente, todo el hoy y su despliegue hacia atrás, el abanico de prácticas simultáneas en una isla, la noticia, el humor, el bordado de un niño con la palabra fútbol, es la lejanía y el sacrificio, el agua y el campo, es todo lo que los constituye en la grandeza y en la intimidad.

Esa gama de relaciones es la que se plasma en el museo itinerante fantástico que resulta de este proyecto colectivo, porque Gala por sobre todo es de una fantasía mitológica del paisaje y su historia una narrativa permanente que se va edificando punto a punto, por cada bordado, por cada sororidad, y por cada ilustración que fueron descubriendo en conjunto al elaborar todas las piezas que constituyen este museo.


Bitácoras. Tras la frontera del río primero. Cristóbal Valenzuela. Seno obstrucción. Región de Magallanes y Antártica Chilena, 2016

Nuestro país está habitado por muchos territorios desconocidos, con relatos incógnitos y solapadas nociones de sobrevivencia. Habitar, colonizar lo desconocido, es lo que este proyecto trabaja por medio de relatos de quienes han sido protagonistas de estos procesos.

A Seno obstrucción no hay formas fáciles de llegar, no es un lugar turístico y apenas aparece en los mapas, sin embargo, hay una historia, una forma de vida y una producción cultural ahí, persistente, que existe a pesar de todo, y que seguirá existiendo.

Pocos niños en la escuela y unos pocos habitantes del lugar, entraman procesos de vida que constituyen la historia que han decidido vivir, y la Residencia del artista las recorre sutilmente, navega, se sumerge y se impregna de ellos, entregando la confianza para depositar todo su saber y memoria en este texto que, es una primera recopilación del cómo, del qué, y del cuándo, esa historia no oficial necesaria, es quizás la única verdad que los precede.