Exposiciones Permanentes

Por estas y otras razones incluye exposiciones que permanecerán durante todo el ciclo, en los principales espacios del Centex.

Violeta desde el cielo / Creadores: Manuel Correa y Osvaldo Salas / En: Hall Central.

 Violeta desde el cielo es una hermosa muestra aérea,  montada en el techo del Hall Central, de 6 estructuras que están conformadas por 100 volantines en total.

Cada volantín es completamente hecho a mano, mediante la técnica del “calado”, sin que medie el uso de ningún tipo de impresión, pintura o tinta en  la confección. Entre los tipos de papeles utilizados se encuentra el papel Kraf, de arroz y seda.

El diseño de los volantines se creó cortando y pegando cada parte milimétricamente, para crear el efecto de que los dibujos parecieran estar pintados en el papel.

La selección de la imágenes dicen relación con lo que fue  Violeta en vida… una innovadora y rebelde constructora de identidad. El diseño de los volantines expuestos en Violeta desde el cielo resultó en imágenes recurrentes en la obra de la artista.

Hombre con guitarra, la cantante calva y contra la guerra simbolizan algunas de las más arraigadas creencias de Violeta, como lo son su amor por la música y la libertad y la conexión de lo humano con lo divino.


Yo canto la diferencia / Obra de la Biblioteca Nacional de Chile, curada por Patricia Díaz Inostroza / En: Galería Grande y Chica.

Yo canto la diferencia muestra una selección de la obra poética cantada de la artista chilena Violeta Parra y una síntesis de su legado musical, el que marca una inflexión en la música chilena y latinoamericana.

La exhibición grafica 27 poesías cantadas: 12 canciones (poesía amorosa) y 15 serventesios ( poesía política y moral; o del descontento, la ironía y el malestar social, hoy llamada Nueva Canción) que forma parte del género trovadoresco contemporáneo y que expresan signos de fragmentos de vida personal y colectiva.

La curadora de esta obra se planteó como objetivo situar a Violeta Parra como figura intelectual, poeta, música y cronista de su época destacando a través de los textos literarios y musicales objetivados en su canciones su perspectiva estética de su estar en mundo y de las transferencias culturales que implican su simbiosis campo/ciudad compartida.


A media voz / Una instalación de Félix Blume /En: La Vitrina.

Centex continúa trabajando por hacer de nuestros espacios, sitios inclusivos y por lo mismo quiso incorporar a las personas con discapacidad visual.

Con el fin de trabajar la memoria y a tradición oral, e integrar a las personas no videntes y personas con discapacidad visual, el artista sonoro e ingeniero de sonido  Felix Blume, con los alumnos Instituto Antonio Vicente Mosquete, preparó esta interesante e inclusiva instalación.

Unos frascos vacíos estarán distribuidos en el espacio. Guardados en lo invisible están unos textos, poesías, letras de cantos tradicionales o cantautores de Valparaíso, declamados a media-voz. Al destapar los recipientes, se pueden apreciar esos sonidos, acercar su oreja al susurro que está encerrado para escuchar las memorias del puerto.

Cada voz instala una relación íntima: es grave o aguda, suave o rugosa, lenta o rápida, joven o vieja, puntuadas de pausas y silencios, se vuelve parte de la memoria.

Los frascos tienen una etiqueta en braille que indica sus contenidos. En la pared esta una cita de Violeta Parra, en braille también, en un formato grande.

Las grabaciones son el resultado de un taller de sonido previó a la exposición. Partimos de la figura de Violeta Parra como recopiladora de una tradición oral Chilena para seguir sus pasos hoy en día en Valparaíso.


Para tu tristeza, Violeta / Obra de la compañía multidisciplinaria Lumífera / En: Galería Mona Lisa

Para tu tristeza, Violeta es una obra que invita al juego. Los niños, desprovistos de los fríos modales que propone el arte contemporáneo, se entregan rápidamente a la excepción de la realidad que es el juego al que invita el arte, juego que en la infancia es la base de su comunicación. Así, una flor en medio de una sala que se enciende solo para ti, es un objeto anómalo que invita al tacto, a la escucha, a la exploración sensitiva. Los materiales son simples y reconocibles, la altura es la adecuada para el acercamiento. El niño no teme, se ve llamado a explorar. Es imperativo explorar.

Lumífera, compañía multidisciplinaria enfocada en el desarrollo de actividades colaborativas, utiliza las herramientas del arte y la tecnología para la creación de experiencias de mediación entre la cultura y la infancia. A diferencia de los métodos tradicionales de contemplación silenciosa de un objeto que parece lejano, Lumífera ubica las artes mediales, horizontalmente, frente a un público generalmente olvidado por el arte contemporáneo: los niños.